Siempre que oímos hablar de la inquisición nos vienen a la mente los procesos de brujas y demás pobres almas que perecieron en la hoguera en aquellos tiempos oscuros, pero ¿cuanto hay de cierto en ello y cuanto de leyenda?
Pues al igual que en otras situaciones como la guerra civil, peleas de cuernos, etc., sólo nos llega parte de la información, de modo que normalmente sólo podemos formarnos una idea haciendo caso a la versión de una de las partes, que normalmente no es muy objetiva.
Con las brujas y la inquisición pasó algo parecido, por norma general se cree que la inquisición española mató a miles de brujas en procesos no ya ilegales, sino cuanto menos irracionales y carentes de la más mínima consistencia. Y en cierto modo fue así, esas pobres almas, algunas de ellas con la única culpa de sufrir alguna enfermedad mental o en muchos casos simplemente por el falso testimonio de algún vecino enfadado o celoso fueron llevadas antes de tiempo y de una forma cruel e inhumana.
Pero en contra de lo que se cree no fueron tantos como reza la leyenda, o al menos en lo que se refiere a España, que condenó a la hoguera por brujería a 59 mujeres en los 125.000 procesos que llevo a cabo el Santo Oficio. En la misma línea se encuentra Portugal, con sólo cuatro e Italia, con 36.
Estos datos chocan bastante con los datos totales de condenados por brujería en toda Europa, unos 100.000, de los cuales 50.000 terminaron a la parrilla y sin salsa alguna.
Pues eso, que más de una terminaría hoy en día a fuego lento, pero muchas se librarían, porque aunque sean unas malas brujas se camuflan detrás de escotes de vértigo y faldas casi manométricas.