Pues sí, y el que me conozca lo sabrá: soy bastante estúpido para hacer cualquier cosa. Esa es la única explicación que hay para que me acostara en perfecto estado a dormir la siesta (sin haber gritado ni ir borracho) y me despertara diez minutos después sin poder emitir sonido alguno, y sin ninguna molestia.
Tampoco es que me durmiera en ninguna posición rara a modo de contrahecho como mis colegas rumanos (que clase que tienen hasta para dormir), simplemente paso.
Pero bueno, al día siguiente medio recuperé la capacidad de comunicación, justo a tiempo de evitar una gran pelea con un ser enorme y azul que intentó robarme mi pin de Batman y Robin (los originales, los de la serie... Adam West que grande eres).
Finálmente todo resultó un malentendido y nos hicimos coleguitas, tal vez demasiado...

En fin, a día de hoy he recuperado la capacidad de martirizar oidos con mis gilipolleces y retomaré mi nueva afición: enseñar chorradas en castellano a los rumanos y brasileños, afición que comparto con mi compadre Alex, alias `Señor Sombrero´. Más adelante os pondré un video genial de un duelo de bailes entre rumanos, son la polla estos tipos...