EL CIELO Y YO vol.2
Jajaja, otra vez aquí, con el rollo existencial ese que les mola tanto a los gafapastas, pero dándole el toque bizarro propio de aquel que ama lo grotesco y ridículo…bueno, después de esta gilipollez paso a contaros parte de la historia que comencé la semana pasada, si, si, esa del cielo y las cosas, esa.
AZTECAS: Los antiguos pueblos aztecas eran de esos que pensaban que cuanto más mejor, y por eso se inventaron la historia de que por encima de la tierra, a falta de uno se hallaban trece cielos, cada uno gobernado con su correspondiente dios (si ya es jodío con uno, imaginad trece dioses encabronados), obviamente. Además, de poco importaba tu camino por la vida, ya que el que te tocase uno u otro dependía únicamente del tipo de muerte que te tocara, una vida de sacrificios y purgas y al final la puedes cagar en un segundo…puta mierda. Eso si, si eras mujer y fenecías al dar a luz, o si un hombre moría en combate o era sacrificado (esto debía ser como los calcetines blancos en las discotecas, porque casi todos los cielos antiguos lo pedían), su destino sería la casa del sol, para acompañar al astro rey en su deambular celeste (¿se supone que es un premio o qué?, no se, darían cerveza…).
Pero no es mejor el cielo que les espera a los ahogados, leprosos, fulminados por un rayo (muerte muy común entre los antenistas) o fallecidos por enfermedades acuosas viajaban al cielo de Tlalos, el dios de la lluvia. Los que fallecían de forma natural marchaban a Mitclan –algo así como la Central-, que gobernaba Mictlantch...at…Juan, lo llamaremos Juan, un aterrador esqueleto rodeado de murciélagos, arañas y con un severo problema de halitosis. La mayoría de los fallecidos pasaban a este mundo subterráneo donde abundaban los chándal blancos y los pelaos ceniceros, pero tranquis, no todo estaba perdido, una vez tocado fondo ya podían mejorar su estatus emprendiendo un viaje de cuatro años que les conduciría a una especie de reencarnación o a otro de los trece cielos.
¿Dioses vengativos? No, dioses cachondos, porque para llevar a cabo este viaje no estaban solos, contaban con la inestimable ayuda de un perro amarillo las riquezas terrenales y alimentos con los que habían sido incinerados, jajaja un perro tiñoso y un puñado de ceniza, lo que yo te diga, unos cachondos los tipos estos...CHINA: Un país tan rico culturalmente como los es china, donde han surgido muchas de las escuelas de pensamiento mas molonas, como la taoista, la confucianista, la mohista, la legalista y otras istas más. Para muchos filósofos chinos, el concepto de cielo queda comprendido en un universo que rebosa fuerza vital creadora algo así como una mezcla entre los programas del Club Disney y Leticia Sabater. Esa región celestial es el origen de todo lo que nos rodea. Pues el cielo molón este es algo así como una máquina de movimiento continuo repleta de engranajes, en los cuales se crea el hombre, cada vez más perfeccionado. Tanto en el cielo como en la sociedad humana aparecen constantemente nuevas vidas y valores, un proceso que se conoce como ¨nacimiento de nueva vida¨ y ¨despliegue de la naturaleza inherente¨ (que originales, oiga), cuya combinación se denomina ¨unidad de cielo y hombre¨. Esta filosofía se basa así grosso modo en la conformidad plena con tu destino, quizir, que si te toca ser mamporrero pues te jodes y a hacer pajas a animales el resto de tu vida, y ojito con no estar satisfecho con lo que te toca. Eso si, por lo menos no te mandaban a tomar pol culo buscando el cielo, porque eah, que sepáis que el cielo está en el mismo corazón de los hombres sabios y virtuosos, así que ya sabéis, a ser wenos, entrenar la mente, el cuerpo y el intelecto o habrá que joderse en la barbacoa del infierno, donde por cierto no hay priba..